Cambiando el futuro de Eritrea

Theo Guerre-Canon, gestor de proyectos local para el proyecto de Solarcentury en Eritrea, nos cuenta sobre sus grandes expectativas de generar un cambio social y económico en la zona.

Este mes, lanzamos dos miniredes solares-híbridas. Theo nos explica: «El 70 % de la electricidad generada por las miniredes es de origen solar; el resto proviene del diésel. La utilización de baterías nos permite maximizar el uso de la energía solar y gestionar con cuidado el uso de los costosos generadores a diésel. Estas miniredes suministrarán electricidad a dos comunidades actualmente desconectadas de toda red eléctrica. Areza y Maidma son dos comunidades rurales de Eritrea que aprovecharán las ventajas de esta fuente de energía más limpia, económica y fiable. Actualmente, son totalmente dependientes de la energía generada por diésel que está disponible solamente durante la noche, ya que estas comunidades están situadas en una de las zonas más remotas de Eritrea, sin conexión a la red eléctrica nacional».

Se prevé que la electricidad sea suficiente como para abastecer a la totalidad de los hogares de las dos comunidades, además de a las escuelas, servicios sanitarios y empresas locales.

«Esperamos que el acceso a electricidad de fuentes fiables fomentará el desarrollo económico y social en la región. Prevemos que esto permitirá la apertura de comercios, tales como herreros, talleres, restaurantes, así como de centros educativos y de servicios sanitarios. Existe una clínica en Areza que pasará a tener electricidad de forma ininterrumpida», afirma Theo.

Solarcentury contrató mano de obra principalmente local para la fase de construcción del proyecto, para la que se necesitaron unos 20 trabajadores locales en cada emplazamiento en todo momento.

«Estamos dando prioridad a la contratación de personal de los pueblos de la zona y continuaremos trabajando de esta manera en la próxima fase del proyecto, a fin de mantener los sistemas»,  comenta Theo.

El proyecto contó con la financiación de la Delegación de la Unión Europea para el Estado de Eritrea, por medio del Fondo para la Energía ACP-UE, el gobierno del Estado de Eritrea y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. El proyecto fue supervisado por el Ministerio de Energía y Minas de Eritrea y su operación estará a cargo de la Empresa de Electricidad de Eritrea.

Así explica Theo sus esperanzas: «La situación en Areza y Maidma es ilustrativa de lo que sucede en todo el continente africano, donde la tasa de electrificación es muy baja. Por lo general, en estas zonas remotas se obtiene energía limitada y poco fiable de generadores, por lo tanto, son perfectas para la energía solar, ya que permite generar electricidad de forma económica y es fácil de mantener. Estamos ansiosos por encontrar otras oportunidades similares en los próximos meses».