Dan Davies: la despedida

En julio, Dan Davies se va de Solarcentury tras una trayectoria de cuatro décadas. Aquí nos cuenta su historia.

Hace poco más de 21 años (unas semanas después de ser papá por primera vez), me incorporé a Solarcentury.

El año anterior, había estado trabajando como consultor para Jeremy Leggett, desarrollando una serie de ideas comerciales de energía solar (…más información sobre esto más adelante). Este trabajo conceptual visionario en el campo de la energía solar que estaba haciendo con Jeremy, con su ideología independiente, contrastaba con los trabajos más tradicionales que había tenido para una de las mayores firmas británicas de consultoría de ingeniería. Así que, cuando Jeremy me propuso trabajar con él, no lo dudé ni un instante y me uní a su asistente personal y a un pasante en su centro de innovación ubicado en el salón de una iglesia de las afueras de Londres… y ahí fue donde comenzó la diversión.

Veintiún años después, y tras muchos giros, vueltas y altibajos en la «montaña rusa de la energía solar», estoy por despedirme de la empresa que he ayudado a crear y que ha sido una parte enorme de mi vida laboral. Me siento privilegiado de haber podido trabajar con tantas personas maravillosas, y estoy orgulloso de haber desempeñado mi papel en la creación de Solarcentury y en impulsar el sector de la energía solar, que ha pasado de ser una opción energética marginal a una posición dominante a nivel mundial hoy en día.

Los comienzos: construcción de estanterías

No recuerdo el título de mi primer cargo, pero sí recuerdo que incluía tareas de ingeniería, gestión de proyectos, suministro y construcción de estanterías en nuestra nueva oficina/cobertizo industrial situado detrás de la línea ferroviaria que va de Richmond a Victoria.

Nuestro mercado objetivo era el sector residencial con sistemas modificados, que se encontraba dentro del marco del programa «UK 100 Solar Roof», por el que habíamos ejercido mucha presión ante el gobierno. Nuestra primera venta fue un sistema híbrido sin acceso a la red eléctrica (energía solar fotovoltaica-diésel-batería) para una casa situada en la frontera con Escocia. El precio era de 35.000 libras por 2 kWp – ¡17,50 libras por vatio pico (watt peak)!

Frontera con Escocia

Hay cierta simetría en el hecho de que mi (o nuestra) primera venta de todas, y mis últimos proyectos en Solarcentury fueron todos sistemas híbridos sin conexión a la red eléctrica; pero más significativa es la reducción de precio, 20 veces menor, que habría sido impensable en 1999. Y esto es lo que ha llevado a la energía solar a convertirse en una de las principales fuentes de energía en tan poco tiempo.

Uno de los primeros modelos comerciales que Jeremy y yo presentamos ante la junta directiva de China Light and Power en un rascacielos de Hong Kong en 1998 hacía referencia, directamente, a la necesidad fabricar a gran escala para reducir los costos. La planta que proponíamos, de 100 MW, probablemente estaba unos diez años adelantada en cuanto a tecnología, pero en los últimos años, las audaces inversiones en energía solar (principalmente en China) han sido los catalizadores de la energía solar de bajo costo. A veces me pregunto qué habría pasado si China Light and Power hubiera dicho que sí a la energía solar en lugar de decantarse por la energía atómica.

Antes de Elon Musk

Jeremy continuó reuniendo a personas inspiradoras para ayudar a dar rumbo a Solarcentury; una de ellas, Roger Booth (que antes trabajaba como Director de Energías Renovables en Shell), nos fijó el objetivo de conseguir una cuota de mercado del 30 % del «Major Demonstration Programme» para el segmento de la energía solar residencial. Junto con un grupo de arquitectos y promotores y un equipo cada vez mayor de ingenieros y gestores de proyecto logramos obtener ese 30 %. Nuestro principal competidor era BP Solar. Este patrón se repitió en las varias rondas de financiación que siguieron y que alcanzó un máximo con una cuota del 60 % del programa «Low Carbon Building Programme» en 2008.

En los comienzos del sector de la energía solar en el Reino Unido, nos dedicábamos a construir productos fotovoltaicos integrados en los edificios (BIPV, por sus siglas en inglés). El razonamiento era que la tecnología de energía solar integrada en los edificios proporcionaba energía en el lugar de utilización, aprovechaba la estructura de los edificios y la conexión eléctrica y el uso de productos fotovoltaicos como material de construcción podía funcionar desde un punto de vista económico ya que permitía compensar los costos de los materiales de construcción alternativos.

Los arquitectos de la casa de Gran Hermano parecían comprender este punto cuando nos llamaron para preguntarnos si podían utilizar nuestros «paneles azules» para revestir la pared exterior de la casa. Creamos el diseño y les entregamos la propuesta, pero faltaba una pregunta clave: «¿dónde quieren conectar la salida de alimentación?”. Para nuestro gran asombro, la respuesta fue: «¿quieres decir que generan electricidad?».

Casa de Gran Hermano

Un cliente un poco más informado fue el Co-operative Bank que, coherente con su postura ética, quería revestir su sede de Manchester, ya de varios años, con paneles solares brillantes. Se realizaron los diseños, se sometieron a prueba los prototipos, y se acordaron tortuosas estructuras contractuales. Sabíamos de energía solar, pero éramos una empresa demasiado pequeña y sin mucha experiencia como para hacernos cargo de este enorme proyecto de construcción, así que, lo que hicimos fue formar parte del equipo consultor de diseño Y desempeñamos el rol de subcontratista especializado de una importante empresa de Ingeniería, Suministro y Construcción a fin de asegurarnos de que la entrega del proyecto fuera un éxito.

Durante un tiempo, este fue el proyecto de revestimiento de energía solar más grande del mundo, y figuraba en todos los materiales de marketing de Sharp Solar (una de las principales empresas de fabricación de tecnología de energía solar a principios de la década de 2000).

CIS Tower (Sede de Co-Operative Bank)

A medida que aumentaba nuestro volumen de negocios, dos cosas estaban cada vez más claras: necesitábamos más dinero y teníamos que innovar. El área clave para la innovación era la creación de soluciones y productos BIPV; nosotros comenzamos a convertirnos en una empresa de fabricación de tejas de energía solar para tejados ¡mucho antes de que se le ocurriera a Elon Musk!

Innovación: de los bocetos a las inversiones

El sector residencial era el más prometedor y como se exigía a los promotores inmobiliarios que integraran las tecnologías de energías renovables, desarrollamos una teja de energía solar específica para el Reino Unido que generaba electricidad, y otra que suministraba agua caliente. El boceto de la denominada CompleteSolarRoof (o C21e y C21t, tejas de energía solar eléctricas y térmicas del siglo 21) se creó en la mesa de la cocina de mi casa, con nuestro gran equipo de ingenieros y desarrolladores de producto, y posteriormente obtuvo varios galardones.

C21e en Francia

La innovación continuó y el equipo de desarrollo de nuevos productos se fue ampliando a medida que avanzábamos en la creación de soluciones para propiedades comerciales, edificios industriales, así como pantallas con datos sobre el uso de energía y una variedad de ofertas de financiación.

Y mientras esta innovación continuaba, los precios de la energía solar seguían bajando. Los proyectos de demostración de BIPV dieron paso a proyectos de mayor envergadura con la ayuda de tarifas de alimentación y certificados de energías renovables de varios tipos. Esto generó el doble impacto de reducir el aspecto estético/arquitectónico del mercado y los proyectos comenzaron a hacerse más grandes. El bajo costo estaba a la orden del día, así que nos embarcamos en programas de grandes tejados y en los primeros parques solares en suelo. Nuestra clientela pasó de estar compuesta por propietarios de viviendas ecológicas y empresas centradas en RSE a personas que deseaban «poner su pensión» en el tejado y directores de finanzas e inversores interesados en obtener beneficios de una inversión en plantas de energía solar.

A partir de entonces, innovación pasó a significar estructuración de proyectos financieros y procesos de instalación eficiente. Cambiamos nuestra orientación y comenzamos a trabajar para el mercado de parques solares/inversores. Como los productos BIPV pasaron a ser menos importantes, necesitaba un cambio. Y mientras una puerta se cerraba, se abría otra.

África

Con la caída de los precios de la energía solar y la maduración de las tecnologías de almacenamiento de energía, cada vez había más oportunidades para que la energía solar comenzara a desplazar al diésel en las redes débiles o aisladas. Empezamos a recibir solicitudes de África, y comencé a encargarme de ellas. Cuando viajé a Kenia a explorar la situación me quedó claro que había un mercado incipiente para la energía solar, ya que podía servir para apoyar a las empresas que debían pagar costos altos por energía de baja calidad, con generadores de reserva para contrarrestar el suministro intermitente de la red.

Con bastante esfuerzo logré obtener autorización para establecer Solarcentury África Oriental, y me mudé a Nairobi con mi esposa y mis dos hijas adolescentes. Fue una gran aventura compartir oficinas con el equipo de SolarAid en Kenia, y crear un equipo centrado en ofrecer servicios al sector comercial e industrial, al inicio en Kenia y luego en más países de toda África. Ya había trabajado en África cuando tenía 18 años, como profesor voluntario; fue muy emocionante regresar a ese continente para desarrollar proyectos de energía solar y encontrarme con un antiguo estudiante que trabajaba para Unilever Tea. Poder viajar mucho por la región para reunirme con clientes y entregar proyectos en zonas, a menudo, remotas fue un privilegio para mí, y me abrió la puerta a un lado de África que generalmente se pasa por alto: personas con mucha dedicación que trabajan arduamente para crear empresas y puestos de trabajo, hacer investigación y mejorar la vida de la gente, con un respaldo limitado.

Los proyectos que el equipo de África ha llevado a cabo (en algunos de los lugares más difíciles del mundo para trabajar) han sido pioneros en muchos aspectos para Solarcentury. Los primeros proyectos de baterías de varios MWh, los primeros seguidores solares (trackers) y las primeras minirredes híbridas. Todo esto nos coloca en una posición ventajosa para ampliar nuestro rol en el mercado africano.

Eritrea, Africa

A medida que Solarcentury continúa adaptándose e impulsando el mercado, nos vemos ahora centrados en el desarrollo de proyectos, un modelo integrado completo que se aleja de ofrecer solo soluciones llave en mano. Para esto, fue necesario reestructurar el equipo de África a fin de centrarnos en el desarrollo de proyectos. Como me había encargado yo de esta reestructuración, decidí que era aquí donde tenía que bajarme. Dejo un equipo motivado con capacidad para seguir desarrollando lo que hemos construido en África y para replicar lo que estamos haciendo con éxito en Europa.

Sé sincero contigo mismo

Mi trayectoria en Solarcentury se ha extendido cuatro décadas. Las épocas que más he disfrutado, tanto en el Reino Unido como en África, han sido las del inicio, el crecimiento, las fases de la hoja de papel en blanco. Este es el principal motivo por el que siento que ahora es el momento de irme: la empresa ha cambiado, la dinámica es diferente y, si bien estoy inmensamente orgulloso de lo que hemos logrado con el equipo y de la posición actual de la empresa, yo, en lo personal, me siento más feliz en la fase temprana del desarrollo de una organización.

Mis hijas han crecido con Solarcentury. Sus vidas están cambiando ahora que estudian lejos de casa y comienzan a pensar en la vida después de la universidad. Así que es hora de un cambio para mí también. Espero que después de 21 años en Solarcentury pueda encontrar otra cosa que me divierta y me dé tanta satisfacción como mi trabajo aquí.

He aprendido muchísimas cosas trabajando con las 1.000 personas, aproximadamente, que calculo que han sido mis compañeros de trabajo en Solarcentury:

Acentuar lo positivo. Hemos recibido golpes de personas negativas, detractores, críticos, de empresas que quieren escatimar, hemos experimentado maniobras sucias de lobby  del sector de los combustibles fósiles y de burócratas cínicos o ineptos. Pero, entre ellos, están también los constructores de viviendas que quieren aliviar la pobreza energética, clientes que quieren hacer esfuerzos extraordinarios, funcionarios públicos que crean oportunidades dando vida al idealismo político y gente buena que trabaja en sectores malos y que anhela un cambio. Trabaja con ESAS personas, acentúa lo positivo.

Confía en tus compañeros. Con tanto cambio desde que comenzamos, hemos tenido que demostrar capacidad de adaptación y flexibilidad; los equipos han cambiado, los procesos han crecido, se ha desarrollado software y se han formulado estructuras de decisión. Hemos tenido éxito cuando se ha confiado en personas para que hagan un trabajo, cuando se les ha apoyado en la tarea y, la mayoría de las veces, cuando se ha hecho un esfuerzo extra para tener éxito cuando se hace algo nuevo con valentía.

Di «Sí».  El poder del «sí» abre muchas puertas y, sin embargo, muchas veces es más fácil decir «no». Sin el «sí», no habría buscado la oportunidad de la Co-Op Tower ni el Eden Project, ni África ni me habría arriesgado a unirme a la locura de startup de Jeremy…y, sin embargo, todas estas cosas han tenido resultados positivos.

Les deseo a todos mis compañeros que se quedan en la empresa todo el éxito del mundo y espero que sigan disfrutando de hacer el importante trabajo con el que todos estamos comprometidos. Nos volveremos a ver.