Las medidas para combatir el cambio climático están generando ganancias económicas y sociales

Por Dr. Daniel Davies, Gerente General para África, Solarcentury

Mientras estudiantes de todo el mundo se manifiestan para resaltar la importancia de que se tomen medidas urgentes en relación con el cambio climático, una ola de inversiones en energías renovables en África da esperanzas para el futuro de nuestro planeta, y para algunas de las comunidades de menores ingresos.

Se está produciendo un cambio en los factores económicos relativos a la energía. Por primera vez en la historia, la reducción de los costos y la tecnología más avanzada están convirtiendo a la energía solar y la eólica en fuentes más baratas que la energía «convencional»; y esto nunca ha sido más cierto que en África, gracias al permanente suministro de luz solar.

La energía solar está ahora sustituyendo a los combustibles fósiles y proporciona una fuente de energía local, limpia y de bajo costo para las comunidades rurales de todo el continente, donde casi 1000 millones de personas (IEA) actualmente viven sin acceso a la electricidad.

Desde Nigeria hasta Kenia, y desde Ghana hasta Eritrea, Solarcentury está trabajando junto con diversas empresas para generar electricidad con menos riesgos y más económica, que es también mejor para el medio ambiente.

Habida cuenta de que las emisiones continúan aumentando y de que, para el año 2050, se prevé que África represente el 25 % de la población mundial, la llegada de una producción energética local sostenible y de bajo costo puede convertirse en un punto de inflexión, tanto en la lucha mundial contra el cambio climático como en el desarrollo de una de las regiones más pobres del mundo.

Según las previsiones, para el año 2050, la energía solar y la eólica proporcionarán más del 50 % de la electricidad a nivel mundial. Esto es según el informe reciente de Bloomberg: New Energy Outlook.

Mucho se ha escrito sobre las ventajas inmediatas de productos de energía solar a pequeña escala que pueden reemplazar a las lámparas de queroseno peligrosas, contaminantes y costosas y proporcionar así energía a pequeña escala para las microempresas. Las ventajas inmediatas son evidentes para cualquiera que haya vivido o viajado en las zonas rurales de África. Pero es en las microrredes y en los parques solares donde reside el potencial para generar también un cambio significativo en la región.

Actualmente, el 40 por ciento de los africanos son menores de quince años. Si bien este factor demográfico presenta obvios desafíos, es también una oportunidad para que África aproveche esta mano de obra llena de energía y de relativo bajo costo para atraer a empresas de fabricación internacionales; no obstante, está faltando un ingrediente clave: la energía de bajo costo.

La energía de bajo costo ha sido la clave para el desarrollo industrial en todo el mundo: la revolución industrial en el norte de Europa se basó en la leña y el carbón; más recientemente, el surgimiento de China como una superpotencia en materia de fabricación se basó en mano de obra económica y energía procedente del carbón.

La infraestructura energética africana está en desarrollo, las redes de distribución se están ampliando lentamente para llegar a más y más gente y se está construyendo generación. Sin embargo, hay más de 600 millones de personas en África subsahariana sin acceso a la red eléctrica y, cuando la energía está disponible, por lo general, es cara debido a los bajos niveles históricos de inversiones en infraestructura y equipos de generación de energía. Como consecuencia, la mayoría de las empresas, aunque estén conectadas a la red eléctrica, cuentan con generadores a diésel de reserva para que suministren electricidad durante los cortes de electricidad. El precio, la calidad y la disponibilidad de la energía representa, por tanto, un freno para el desarrollo económico.

Solarcentury está trabajando con empresas africanas para hacerles llegar soluciones de energía solar de bajo costo que logren reducir los costos operativos relativos a la energía. La adopción de soluciones energéticas híbridas permite que la energía solar funcione paralelamente con la red eléctrica y se reduzcan los costos de los servicios o permite operar en paralelo con generadores para reducir el consumo de combustible. La madurez cada vez mayor de las soluciones de almacenamiento de energía en baterías permite operar plantas de energía solar de mayor tamaño y la interacción con el suministro de energía para servicios o con generadores en el emplazamiento se puede optimizar para alcanzar una mejor calidad a un menor costo.

En Nigeria, Solarcentury ha suministrado una planta de energía solar para la fábrica de Tulip Coca Processing situada al este de Lagos. Los paneles solares se instalaron en el techo de la fábrica y en estructuras de suelo. La empresa holandesa especializada en conmutación y almacenamiento de energía Alfen incorporó una batería en el sistema de suministro de energía, lo cual se tradujo en que el sitio, que anteriormente se abastecía por medio de un generador de fuel oil pesado en el emplazamiento, ahora puede abastecerse con energía solar sin necesidad de activar el generador a menos que las nubes impidan que la batería se cargue lo suficiente. Si el generador se activa, puede funcionar al mayor nivel de efectividad, ya que suministra energía a la fábrica y ayuda a recargar la batería. Este sistema ofrece energía más económica, más limpia y de mayor calidad a la fábrica, logra ahorros en materia de combustible y genera mejoras operativas.

En Kenia y Ghana, hemos instalado varios sistemas de energía solar para clientes en los que la energía solar reduce la necesidad del uso de la red eléctrica y de los generadores, con ahorros que se ven directamente en el resultado final obtenido por las empresas. Las empresas que logran una mayor solidez pueden invertir para crecer, pagar impuestos, contratar a más empleados y generar oportunidades de exportación. La energía solar es la fuerza motriz detrás del desarrollo económico.

Para quienes están lejos de la red eléctrica, la energía solar puede proporcionar una fuente de energía fiable a escala; en Eritrea, hemos creado dos plantas para suministrar energía de calidad de red a dos pequeños pueblos y poblaciones aledañas. Con el apoyo de la UE y del PNUD, las plantas solares híbridas de Areza y Maidma combinan dos conglomerados de células solares con baterías de litio de última generación y sirven de reserva para generadores a fin de suministrar energía a un costo que representa tan solo una fracción de lo que costaría ampliar la red nacional a estos sitios remotos.

Mientras el mundo se da cuenta de la necesidad de tomar medidas de forma urgente contra el cambio climático, es posible que África lidere el camino del desarrollo de una infraestructura de energía directamente vinculada con la energía renovable de última generación; esto proporcionaría  un ambiente más limpio y una ventaja competitiva para las empresas africanas.