Los inversores son clave para crear nuestra economía basada 100 % en energías renovables

Barbara Flesche

Por Barbara Flesche, Directora de Desarrollo Global y Finanzas Mundiales, Solarcentury

La lucha contra el cambio climático está cobrando cada vez más protagonismo, tanto en los medios de comunicación como en el ámbito político. Los ciudadanos exigen una economía sin emisiones de carbono, David Attenborough (un reconocido presentador de la BBC) reclama un cambio urgente y los líderes financieros a nivel mundial (incluido Mark Carney del Banco de Inglaterra) insisten en la necesidad de dejar de utilizar combustibles fósiles. Estos reclamos cada vez más fuertes de una Revolución industrial ecológica o de un Nuevo pacto ecológico representan también un momento de gran potencial para los inversores.

La buena noticia para los inversores es que invertir en energía renovable no es solo positivo para la sociedad y para el medio ambiente, sino que, sobre todo, es viable desde un punto de vista económico. La inversión en energía solar nunca ha sido tan rentable y los inversores del mundo entero se están dando cuenta de su madurez y crecimiento a largo plazo, con la construcción en aumento de proyectos de energía solar sin subsidios. Esto hace que la transición a una economía sin emisiones de carbono sea una situación en la que todos ganan.

En 1998, cuando fundamos Solarcentury, la energía solar era mucho más cara que en la actualidad, pero sabíamos que esto cambiaría en algún momento, y estábamos convencidos de que la energía solar se convertiría en la principal fuente de energía a nivel mundial.

En 2018, constatamos que la energía solar rompió aún más récords. Según la «International Renewable Energy Agency (IRENA)», los costos bajaron un 73 % desde el año 2010. Esto significa que, ahora, la energía solar está al mismo nivel que la energía eólica terrestre como la opción más barata para la generación de energía en todos los países desarrollados, a excepción de Japón, según el análisis de Bloomberg.

Desde el año 2004, las inversiones en energía solar aumentaron un factor de 11 y las instalaciones se incrementaron en un factor de 110. Las empresas dedicadas a la construcción de sistemas de activos para la energía solar invierten un orden de magnitud más en fondos de lo que invertían quince años atrás, y construyen mucha más capacidad de generación. El informe de Bloomberg New Energy Outlook estima que las inversiones a nivel mundial en capacidad nueva de generación de energía entre 2018 y 2050 ascenderán a 11,5 billones de dólares, de los cuales, 8,4 billones corresponden a la energía eólica y la solar. Estas previsiones sobre los niveles de inversión harán que el costo de la engería solar siga disminuyendo.

Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), la capacidad fotovoltaica acumulativa casi alcanzó los 398 GWp en 2017 y generó más de 460 TWh, lo cual representa aproximadamente el 2 % de la producción de energía a nivel mundial. En particular, nos entusiasma enormemente el atractivo de la energía solar en países como España, los Países Bajos y México.

Sin embargo, este mes, un histórico nuevo informe de Energy Watch nos hizo ver que podemos ser mucho más ambiciosos. Podemos llegar al 100% de energía renovable en unas pocas décadas, y de forma conveniente desde un punto de vista económico. En otras palabras, las previsiones de Bloomberg pueden terminar siendo conservadoras. El grupo prevé que, para el año 2050, más del 90 % de nuestra energía provendrá de fuentes eléctricas. Los combustibles fósiles se irán eliminando del mercado poco a poco, y los que se mantengan se basarán en fuentes eléctricas o biocombustibles. Según el estudio, la energía solar fotovoltaica proporcionará casi el 70% de nuestra electricidad, junto con una mezcla de energía eólica (18%), biomasa y residuos (6%), hidráulica (3%) y geotérmica (2%). La energía solar fotovoltaica representará el 96% de la electricidad total y, aproximadamente, el 88% del suministro energético total.

Lo brillante es que, un sistema de energía renovable en un 100% es también considerablemente más barato que el que tenemos hoy en día. Esta es una buena noticia para todos. En Medio Oriente y África del Norte, el precio de la producción de energía disminuirá más de un 30%, en América del Norte un 22%, en Sudamérica un 34% y en Europa un 15%, hasta lograr una producción de energía sin emisiones de carbono en 2050. Lo que se conoce como el «Costo normalizado de la Electricidad» (Levelised Cost of Electricity o LCoE) disminuirá desde 78 €/MWh en 2015 hasta aproximadamente 53 €/MWh en 2050.

Y como las inversiones pasan a centrarse en este sector sin emisiones de carbono, los inversores también comienzan a crear otra cosa que es fundamental para el desarrollo económico: puestos de trabajo. Y en este aspecto, el caso de la energía renovable sigue mejorando. En 2015, el sector energético mundial empleaba a 20 millones de personas aproximadamente. De esta cifra, más del 70% trabajaba en el sector de los combustibles fósiles. Un sistema de energía renovable en un 100% empleará a 35 millones de personas, y la energía solar fotovoltaica emerge como el sector de mayor creación de puestos de trabajo ya que se calcula que, para el año 2050, más de 22 millones de personas trabajarán en este sector. Se prevé que, para el año 2050, los nueve millones de puestos de trabajo de la industria mundial del carbón registrados en 2015 quedarán eliminados casi por completo, pero esto se compensará con creces con los más de 15 millones de nuevos puestos de trabajo que ofrecerá el sector de la energía renovable.

Para los inversores, esto es muy atractivo. Un rendimiento sólido y de bajo costo con beneficios sociales y económicos positivos. ¡Ah! y, claro está, colaborando en la lucha contra el mayor desafío de nuestra época: el cambio climático. Ahora es el momento de trabajar juntos para construir una economía próspera basada 100% en la energía renovable.