¿Qué impacto tienen 2 millones de lámparas solares?

SolarAid lights

El objetivo de Solarcentury es combatir de forma decisiva el caos climático mediante la adopción generalizada de la energía solar. Para alcanzarlo disponemos de varios métodos, incluida la donación anual del 5% del beneficio neto de la empresa a SolarAid. SolarAid es una organización de desarrollo que tiene como objetivo luchar contra la pobreza y el cambio climático sustituyendo las lámparas de queroseno por lámparas solares en África. En julio suministraron la lámpara solar número 2 millones a una familia del África oriental. Desde que la iniciativa fuese puesta en marcha en 2006, Solarcentury ha donado a SolarAid más de 1,4 millones de € a través de su aportación anual, a la que hay que añadir la ayuda de voluntarios.

En este artículo, Kristina Ivanova, de Solarcentury, nos explica en detalle el impacto que tienen las lámparas solares.

Falta de acceso a electricidad

Más de 840 millones de personas en todo el mundo no tienen acceso a electricidad; casi 600 millones de ellos se encuentran en África. La ausencia de electricidad supone una barrera para el fomento del desarrollo económico. Sin electricidad no existe una fuente de luz limpia, de forma que la gente se ve obligada a utilizar lámparas de queroseno peligrosas, poco ecológicas, caras y a menudo de fabricación casera. Estas lámparas constituyen una fuente de luz de mala calidad y muy peligrosa, que emite humos tóxicos y es nociva para la salud y el medio ambiente. Una familia pobre debe renunciar al 15% de su renta debido al elevado precio asociado a estas lámparas de queroseno.

Un niño estudia junto a una llama de queroseno

La solución de SolarAid

En 2006, Jeremy Leggett (fundador de Solarcentury) fundó SolarAid con la idea de que las tecnologías emergentes de la energía solar podrían proporcionar una solución a las barreras medioambientales, sanitarias y económicas provocadas por la falta de acceso a electricidad. La iluminación generada por la energía solar lo cambia todo. Estas lámparas son seguras, limpias y asequibles. Emiten horas de luz, permitiendo a la gente seguir trabajando o estudiando por las noches, con una mayor sensación de seguridad. Una única lámpara puede cambiar el futuro de toda una familia, y es un primer paso hacia un África con pleno suministro de electricidad. Desde su fundación, Solarcentury ha donado el 5% de su beneficio neto a SolarAid, año tras año.

El impacto de 2 millones de lámparas solares

SolarAid fundó el proyecto social SunnyMoney para distribuir los dos millones de lámparas entre más de diez millones de personas de seis países diferentes, que por fin tienen acceso a una fuente de iluminación segura, ecológica y asequible. Esto supone un ahorro de más de 327 millones de euros en combustible para las familias más pobres del mundo. Las lámparas proporcionaron dos mil millones de horas de estudio adicionales a los niños. Y gracias a ello, casi seis millones de personas pueden gozar de una mejor salud. Además, estos dos millones de lámparas han evitado que se emitan a la atmósfera más de 21 millones de toneladas de CO2. SolarAid ha entregado más de 900.000 de los dos millones de lámparas en Tanzania. Otras zonas importantes son Kenia, Malaui y Zambia.

Objetivo de desarrollo sostenible 7

A pesar de las iniciativas de gobiernos, empresas, organizaciones sin ánimo de lucro y fundaciones como SolarAid, los avances realizados no están siendo suficientes para alcanzar el Objetivo de desarrollo sostenible 7 (ODS 7), definido por las Naciones Unidas para garantizar el acceso de todo el mundo a una energía limpia y asequible en 2030. De acuerdo con los estudios recientes, en 2030 habrá más de 650 millones de personas que sigan sin acceso a electricidad. Por ello, SolarAid sigue dedicando energías a la distribución de más lámparas solares, de modo que incluso en las zonas más remotas no quede ninguna escuela, hospital o persona a oscuras.

John Keane, Consejero delegado de SolarAid: «Estamos enormemente agradecidos por esta generosa donación de Solarcentury. Solarcentury nos ha apoyado siempre, desde el primer día, y ello con voluntarios, con optimismo y con una aportación total de más de 1,4 millones de €. Necesitamos más empresas como Solarcentury, con visión de futuro, si queremos ganar la batalla contra la pobreza y el cambio climático, y adoptar las medidas necesarias para garantizar que todo el mundo en África tiene acceso a una energía e iluminación limpias y sostenibles. En 2030 absolutamente nadie debería estar a oscuras.»